Ya se acabaron las vacaciones y he vuelto a mis tareas del curso: el apoyo escolar en cruz roja, el comedor Ave María y el taller de inglés. Como novedad, me he apuntado a una coral, y he retomado las clases de piano, a ver qué tal...
El verano, no ha estado mal, la mayor parte del tiempo en Herrera, descansando y disfrutando del clima agradable del norte y teniendo siempre presente a Marcos en mi pensamiento y en mi corazón.
Este año me ha acompañado unos día mi sobrina Trish, que al igual que yo no precisa de fiestas y atracciones para disfrutar y es feliz tomando el sol, leyendo o dando un paseo. En la foto estoy con ella en la playa del Sardinero, en Santander.
Otro día fuimos a la playa de La Franca, en la parte oriental del concejo de Llanes. Es una preciosidad.
También he disfrutado de la compañía de mi hermano Ignacio, a quien le gusta pasar todos los años unos días en Herrera y Aguilar y de Rosa y Nacho, que han pasado allí la segunda mitad del mes de Agosto. Mi hija Belén pasó un par de días con su pareja Quique. Les gustó ir a Aguilar que tiene mayor animación que Herrera.
Como ya viene siendo tradición nos reunimos con Paloma y Jesús para tomar una riquísima fabada asturiana servida en el porche de su casa de Bustillo. Era el día 23 de agosto, Santa Rosa de Lima, y mi hermana quiso festejarlo con pasteles de las monjas de San Andrés de Arroyo. ¡¡Divinos!!
Bueno amigos, espero que os animeis a escribir algo de vuestro verano. ¡A ver si le damos un poco de vidilla al blog!.Os deseo -en especial a los jubilados- que el nuevo curso tengais actividades atractivas que os motiven y ayuden a sentiros contentos.
Un fuerte abrazo a todos.
Buscar este blog
jueves, 20 de septiembre de 2012
domingo, 10 de junio de 2012
Cierre de curso en Peñalara
El sábado 9 de Junio hicimos una excursión a Peñalara. El día era magnífico, con temperatura fresca pero agradable. Nos reunimos en Navacerrada con Jesús y Paloma los dos grupos que veníamos de Madrid: Charo, Nuria y Ayo y Ana Durand y yo- Pepa.
En Cotos dejamos los coches y comenzamos el ascenso hacia la Laguna de los Pájaros. El paisaje era de lujo: la montaña estaba espléndida con el piorno, también conocido como retama, genista... de agradable e inrenso aroma.
En el libro "El Rompimiento de Gloria", de Santiagode Mora-Figueroa, marqués de Tamarón, aparece este simpático poema que os ayudará a conocer otros nombres con que se conoce a esta planta.
La retama

Echa pringoso retoño
el cambroño.
Un primo suyo más tieso
es codeso.
la cuneta lleva rama
de retama.
Alto crece y retozón
escobón.
Bien apartado del ojo
el tojo.
Corta peor que una daga
la aulaga.
Y con olor a vainilla
amarilla.
Llega el piorno serrano
en verano.

Nuestra meta era distinta, ajustándose a la capacidad de ascenso de cada uno: Nuria y Ayo se conformaron con llegar a laguna de Peñalara, Paloma, Charo y yo llegamos hasta la Laguna de los Pájaros y Ana y Jesús no querían renunciar a coronar el ascenso y continuaron la marcha durante otra hora y cuarto más hasta alcanzar a cima del Risco de los Claveles.
La Laguna de los Pájaros está ubicada en la ladera noreste del pico Peñalara, en la zona central de la Sierra de Guadarrama, en la zona norte del Parque Natural de Peñalara y en el término municipal de Rascafría, en el noroeste de la Comunidad de Madrid.
Esta laguna permanente es de origen glaciar y es una de las más grandes que hay en el Parque Natural de Peñalara. Tiene una forma semejante a una suela de zapato orientada de suroeste a noreste, una superficie de 4.365 m² y una profundidad máxima de 0,5 metros. Está a una altitud de 2.170 metros sobre el nivel del mar, lo que la convierte en la laguna más alta del Parque Natural de Peñalara, y se asienta en una pequeña zona llana al norte del Risco de los Pájaros (2.334 m) y del Risco de los Claveles (2.388 m), el segundo pico más alto de toda la Sierra de Guadarrama.
´Regresamos algo cansados -se van notando los años- pero contentos de haber disfrutado de la excursión, y paramos en Colmenar para tomar una cerveza con Alicia.
lunes, 14 de mayo de 2012
El encanto del Norte de la provincia de Burgos
Y Altamira asumió, con inmejorable ánimo, la tarea de llevarnos por estas tierras. En su coche y en el de Jesús y Paloma, por la comarca de La Bureba, de buenos campos, llegamos a Oña, la histórica villa, de notable iglesia y monasterio, habitado por monjes diversos hasta hace poco, lamentablemente no visitable a la sazón debido a obras.
Nos alojamos en una casa rural, llamada “La Judería”, toda para nosotros, que nos apañamos solitos, bien en todo. Oíamos las campanadas del reloj del pueblo, que daba, todo el día, las horas y los cuartos, lo que por la noche era excesivo.
Cenábamos y desayunábamos en esta casa: Altamira no sólo nos regaló su dedicación como guía sabia y competente sino que nos hizo degustar delicias mirandesas, como las morcillitas sumergidas en guiso de tomate, los chacolís, pimientos del piquillo… Y celebramos el cumpleaños de Jesús, el día 28, regando la cena con cava traído de Asturias y antes, en la comida en Frías, en restaurante, hubo una tarta de la casa con velas de los años cumplidos.
El pueblo de Oña tiene su belleza: sus plazas con los plátanos de ramas que se entrecruzan como una especie de emparrado; sus letreros de evocaciones dispares, de lo dulce a lo rudo: de la calle del Pestiño, la de nuestra casa, al Hostal Once Brutos.
Y nos pusimos, el 28, a recorrer estas tierras, con la compañía de la lluvia que acogimos con el mejor espíritu: valle de Tobera con la ermita, románico-gótica, de Santa María de la Hoz, en la montaña erigida, con el río que serpentea abajo y un bonito puente, belleza de lo sencillo.

Moderno pueblo de Trespaderne, que cruzamos sin pararnos, con sus calles que denotan vida, y llegamos a la Cascada de Pedrosa de Tobalina, que hay que ver, no nos lo esperábamos: son como unas cataratas sin fama, que forma el río Jerea, un desconocido, que da gusto verlo discurrir por estos campos de colores primaverales.
Iglesia de San Pantaleón de la Losa, más bien una ermita, románica de transición, en lo alto de un monte que sobresale como la proa de un barco y permite ver un amplio paisaje de campos en llano con el serpenteo del Jerea.
Mejor tiempo nos hizo el siguiente día, 29, pues las nubes, aunque a veces descargaron, no nos impidieron el Plan.
Poza de la Sal, recuerdo de las Salinas centenarias-dejó de producirse sal en 1974- y del Doctor Félix Rodríguez de la Fuente, el amigo de los animales, que tanto, y tan bien, divulgó su vida. Conserva restos de un castillo, en un alto, desde el que se divisan bien el pueblo y la amplia llanura. Los recuerdos que digo se visitan con guía, obligatorio, con lo que éste tiene asegurado un rato a un público, auditorio de sus explicaciones y el que nos tocó quiso que fueran graciosas y lo habrían sido de no pasarse en su afán de amenizar. También hay un museo de la radio, dentro también de la visita obligatoria, inesperado e inesperable en estas latitudes, ya norteñas, donde recalan muchos bilbaínos, que animan el pueblo, de calles evocadoras de otras épocas, en que se aprecia influencia vasca, y bien surtido de bares en los que puede uno tomarse un caldito y ver algún póster del Atletic de Bilbao.
Comimos, de mochila y en plan comunitario, en el pórtico de la Iglesia del pueblo de Herranz, de la Parróquia, según el letrero que rezaba de esta guisa, o sea con el acento, encima de la puerta.
desfiladero del río Purón, que lo forman las peñas que lo encajonan hasta llegar a un prado jaspeado todo él de pequeñas margaritas, belleza de lo verde moteado de blanco, junto a un pueblito en ruínas- Ribera-, ya en Álava.
Pasamos por otro pueblito, o aldea, Montejo de San Miguel, donde vimos el juego de bolos al estilo de esta comarca, llamada de Las Merindades: se trata de tirar, con una bola de respetable tamaño y que puede pesar más de cinco kilos, unos palos, como de medio metro, clavados en el suelo en línea, y uno más pequeño que se coloca detrás, que sólo cuenta su derribo si antes ha caído alguno de los palos más grandes.
El tercer día, 30, amaneció con cielo azul, y lo aprovechamos bien. Llegamos a la aldeíta de Panizares y, desde allí, empezamos a caminar por el monte para ir a una Tejeda que hay por ahí. Pero nos pusimos a subir, no vimos el camino que iba a la Tejeda y acabamos en la cima del monte, llamado de La Coronilla, con lo que hicimos una señora excursión, de más enjundia montañera que la proyectada.
Después, fuimos a la Hoz de Valdivieso, en el Ebro, espectacular, luciendo una hermosa cascada, y al pueblín de Tartales de los montes, que tiene una fuente con este simpático letrero: Te dejo echar un traguillo si me tratas con cariño.
Y el 1 de Mayo dejamos Oña, la casa de la Judería, pero nos quedó la mañana entera para ver cosas: Iglesia-santuario de Santa Casilda, en lo alto de un monte, con frescos en el techo que pintan la vida de la santa, favorecedora de los nacimientos, y, debajo, en lo llano, una poza circular de límpidas aguas;
Santa Gadea del Cid, donde, según algunos, tomó éste el juramento a Alfonso VI, cosa no segura pues parece más probable que fuera en Burgos, donde también hay una iglesia de esta santa. Es un pueblo medieval, que tiene una buena plaza, con soportales de madera y piedra, y callecitas silenciosas y evocadoras.
Y ya volvimos a Miranda, el punto de partida. Altamira nos llevó a un alto llamado La Picota, donde estuvimos mirando Miranda, singular cruce geográfico y cultural.
Nos permitimos una buena comida en un restaurante de las afueras de la ciudad y nos despedimos, ricos de estos días de cordial convivencia y de ver cosas nuevas e interesantes: los paisajes y el espíritu sencillo y positivo de sus gentes.
Y muchas gracias Altamira.
Ángel Badía
sábado, 10 de marzo de 2012
Excursión por la Barranca hasta el collado de Emburriaderos
Después de varios percances empezamos a caminar una mañana primaveral hoy sábado 10 de Marzo, con la intención de recorrer el valle de la Barranca por su margen derecha
Una hora y cuarto larga de camino y abandonamos la zona de bosque para acceder a la zona de roca de alta montaña previa al collado. La vista a nuestra derecha comienza a ser espléndida, con la Maliciosa y la cuerda de las Buitreras en primer término, al frente y arriba: la Bola del Mundo. Continuamos ascendiendo durante tres cuartos de hora más y llegamos al collado de Emburriaderos, a unos 2.000 metros de altura.

La excursión discurre en principio por la pista de la Barranca, superando los embalses, la zona recreativa de las Vueltas, para abandonarla en la fuente de Mingo por el camino ascendente al collado de Emburriaderos. Se atraviesa el pinar por la ladera este de la cuerda de las Cabrillas (por la ladera oeste de esta misma cuerda discurre la carretera del puerto de Navacerrada)
Una hora y cuarto larga de camino y abandonamos la zona de bosque para acceder a la zona de roca de alta montaña previa al collado. La vista a nuestra derecha comienza a ser espléndida, con la Maliciosa y la cuerda de las Buitreras en primer término, al frente y arriba: la Bola del Mundo. Continuamos ascendiendo durante tres cuartos de hora más y llegamos al collado de Emburriaderos, a unos 2.000 metros de altura.
Comemos al abrigo de unas rocas que nos protegen del fuerte viento de Norte , dando vista a todo el sector oeste del Guadarrama entre el puerto de Navacerrada a nuestros pies y las cumbres de El Escorial, pasando por los Siete Picos, Montón de Trigo, Mujer Muerta y el cordal de la Peñota ... ¡¡un lujo de paisaje!! que nos cargado de energía a los siete del grupo: el cronista, muy bien acompañando como siempre por unas cuantas mujeres: Paloma, Pepa, Alicia, Adela, Ana Durand y Ana Menéndez, la fotógrafa del grupo.
Ya de regreso, mientras tomamos un refresco en el hotel de la Barranca comentamos lo bien que ha estado la excursión, nadie se ha cansado en exceso y hemos disfrutado de un día estupendo.
lunes, 2 de enero de 2012
Una visión de la montaña palentina al amor de la lumbre
Sentados frente a la chimenea, en la casa de Bustillo, recreamos la excursión recién hecha: Último día del año en el valle de Castillería, Pepa, Paloma y yo, Jesús, -sintiendo la breve ausencia de Alicia que se quedó descansando, afectada por
jaqueca.
Este valle de Castillería, posiblemente uno de los orígenes de la Castilla histórica, se encuentra encuadrado en la comarca de La Pernía, centro de la montaña palentina.
Nos encontramos dando un paseo para cruzar por la cabecera del valle hacia los términos de Perapertú y San Cebrián de Mudá, pertenecientes a la otra comarca montañosa que se denomina La Braña.Día increíblemente templado para la zona, 8º, con apenas restos de nieve, vamos bordeando por su base el macizo de Valdecebollas y El Cueto, dejando a la derecha el pequeño cordal divisorio de Sierra Corisa, paso frecuente del oso pardo.
Llegamos después de caminar media hora entre prados y bosques al pequeño collado de Castillería, donde se da vista y paso al Valle de Mudá. de regreso al pueblo, el paisaje se nos manifiesta extraordinario: a lo lejos y hacia el oeste los majestuosos Curavacas y Espigüete, con muy poca nieve este año, y por muy poco -los oculta una pequeña loma- no podemos ver los Picos de Europa.
A nuestro regreso enos alegró encontrar a Alicia ya recuperada.
Feliz y venturoso año 2012 a todos los usuarios de este blog y nuestros mejores deseos desde Bustillo.
domingo, 18 de diciembre de 2011
In Memoriam
El sábado 17 de diciembre nos reunimos en La Cruz Verde un grupo de amigos y familiares de Marcos: Paco y Nuria, Yusef y Angela, Begoña, Belén y Quique, Tony y yo. El motivo del encuentro era depositar parte de las cenizas de Marcos en un lugar del Monte Abantos que habíamos elegido por ser un sitio frecuentado por nuestro hijo. Está muy próximo a La Cruz de Rubens. La idea partió de Tony: no es amigo de cementerios sino de lugares abiertos, de bellos parajes y vistas amplias en que recrearse siempre que volvamos por allí para ecordarle y sentirnos un poco más cerca de él.
La sencilla y entrañable ceremonia nos emocionó. Tony cavó un pequeño hoyo y allí vació la pequeña ánfora. Colocó unas piedras de luz y fuimos cubriendo uno a uno las cenizas con una pequeña pala. Sobre la roca una foto de Marcos y Annie- el amor de su vida- y de fondo la canción "Héroe de Leyenda" del grupo Héroes del Silencio, favorito de Marcos.
Cada uno recordó su relación con Marcos, los momentos compartidos, los juegos, las aficiones, las confidencias, las inquietudes, las crisis y por encima de todo el cariño. Faltaba Sergio Resa, uno de los amigos a quien Marcos más quería, quizá desde Granada, dónde vive, sintió nuestro recuerdo. El sentimiento general era de tristeza, todos echamos de menos a Marcos. El mundo, sin él, .es un lugar más triste. Pero también se percibía el amor que todos le teníamos, le seguimos teniendo.
La Cruz de Rubens es una cruz pintada de blanco que se alza en el lugar desde el que asegura la tradición el pintor holandés realizó su obra:El Monasterio de El Escorial. Nos muestra la que posiblemente sea la mejor vista del Monasterio.
Otra de las hermosas vistas que desde allí se divisan "Las Machotas"
Estoy segura de que Marcos nos contemplaba sonriente
y le gustaba vernos allí tan unidos a su espíritu, que ya vuela luminoso, libre y feliz, como la pareja de buitres negros que nos acompañó con su vuelo y como el espíritu de las personas nobles y buenas que han hecho el mundo mejor. Recuerdo la frase que Marcos tenía en su escritorio: El espíritu alemán será el águila que, con alas poderosas, levanta su pesado cuerpo y con vigoroso y largamente ejercitado vuelo sube cada vez más alto, para aproximarse al Sol, cuya contemplación le encanta.
¡Hasta siempre, Marcos!
lunes, 5 de diciembre de 2011
Un montañero de 16 meses
Como veréis, soy un escalador, pero de árboles. Cuando aprenda bien a subir a los árboles, pasaré a las rocas y, después, a las montañas. Mejor que estén nevadas. Espero que mi padre me acompañe, aunque no estoy seguro porque a él lo que le gusta es escalar puertos de montaña, pero con la bicicleta. Bueno, si no puede ser, siempre podré contar con mi abuelo Nacho. Que paséis una Feliz Navidad y que los Reyes Magos sean tan generosos con vosotros como lo son conmigo. Besos
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










